“Una revolución con un mínimo absoluto de violencia” (em portugués) (in English)

No es una noticia, pero debería serlo

 
por G.S.  <george.salzman@umb.edu>

traducción por Alvaro Ricardez Scherenberg  <alvaroric@hotmail.com>
8-13 Octubre 2006

esta página se ubica a http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Estrate/2006-10-13Es.htm
la versión para imprimer a http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Strate/2006-10-13EsP.htm

      Hoy es domingo (8 Oct 2006) en Oaxaca, una atmósfera clara y hermosa, soleada, una mañana para disfrutar un tamal de mole y un café caliente en el desayuno. Así que caminé hacia el mercado Sánchez Pascuas para comprar tamales para Nancy y para mí. El mercado estaba muy concurrido, la gente y los perros se movían en todas direcciones sin rumbo fijo. Lentamente me abrí paso entre la multitud hacia la vendedora de tamales con su gran recipiente de aluminio colocado sobre un brasero ardiente. De la tela que cerraba la tamalera se escapaba el vapor, condensándose en el fresco aire de la mañana.

Una sección de la parte interior del mercado. Foto, 2006-10-08, por G.S. Ninguna derechos reservado.

      Había acabado de pasar el puesto de periódicos en la parte exterior del mercado. Grandes titulares en negro en el periódico Noticias [1] decían que el movimiento popular ya había rechazado la oferta del jueves del Gobierno Federal. Era casi una conclusión dada por hecha que la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca) no podría aceptar la así llamada oferta. Por ahora, y ojala, habrá sólo amenazas (principalmente de parte del gobierno estatal) y negociaciones continuas, sin violencia a gran escala. El diálogo es infinitamente preferible a los ataques armados, aunque no sea lo que los medios masivos están perversamente buscando.

Revolución sin violencia — una idea cuyo tiempo parece llegar

      Poco tiempo después de haber visitado Oaxaca por vez primera, en 1996, escribí, refiriéndome a los dos ensayos principales en mi sitio web [2], “No tengo duda que las ideas expresadas en esos ensayos son absolutamente cruciales para la revolución social que tantos de nosotros estamos esforzándonos en lograr (como lo mostraron claramente las acciones masivas en Seattle hace unas pocas semanas contra la Organización Mundial del Comercio). Si esas ideas prevalecen, será una revolución con un mínimo absoluto de violencia.” (énfasis agregado).

      Las verdaderas noticias del movimiento actual en Oaxaca son precisamente las noticias que los gobiernos — del Estado de Oaxaca, del Federal Mexicano, de los Estados Unidos y de Canadá — y la mayor parte de los medios masivos de comunicación — TV, radio, periódicos y revistas noticiosas — están tratando de ignorar, ocultar y distorsionar. Además de estar mintiendo descaradamente acerca de lo que verdaderamente está pasando.

      Las verdaderas noticias consisten de dos hechos sobresalientes: 1) El movimiento popular, el cuál se desarrolló inmediatamente después del ataque a los trabajadores paristas el 14 de Junio de 2006, se ha vuelto una vasta coalición de grupos muy diversos dentro de la sociedad Oaxaqueña; y 2), que podría aún ser más significativo, casi todos los grupos adheridos están fuertemente comprometidos a una lucha no violenta basada en una desobediencia civil militante.[3] Por supuesto, desobediencia civil significa “romper la ley”, como lo proclaman los partidarios del nefasto régimen de “ley y orden” del gobernador estatal y del gobierno federal mientras se preparan a aplastar la rebelión orquestando ataques militares y paramilitares.[4] Están ansiosos de lanzar una “real operación de limpieza”, una “eliminación” en todo el Estado de “subversivos” adheridos y que apoyen a la Sección 22 del Sindicato de Trabajadores de la Educación y /o a la APPO.

      La hasta hace poco pequeña y clandestina “guerra sucia” del estado empezó a ser un modus operandi regular inmediatamente, después de la destrucción por sus operativos, el 21 de Agosto de 2006, de las poderosas instalaciones de transmisión de señales de TV y FM ocupadas por la APPO en la cumbre del Cerro del Fortín, y de inmediata reacción de la APPO ese mismo día ocupando y transmitiendo desde varias estaciones de radio. En lo que claramente era un intento de aterrorizar e intimidar a los simpatizantes de la APPO que proveían seguridad y apoyo a las estaciones radiales ocupadas, agentes armados del estado instrumentaron y llevaron a cabo balaceras a bordo de automóviles, a menudo acompañadas de golpes y secuestros. Después de unas cuantas semanas, durante las cuales los simpatizantes de APPO se mostraron cada vez más enojados y determinados a sobrevivir, y de que el gobierno obtuvo comentarios adversos en la prensa, inclusive condenas por abusos sobre derechos humanos reportados por agencias internacionales tales como Amnistía Internacional, el gobierno Estatal aflojó sus acciones, aparentemente bajo instrucciones del gobierno Federal.

La fase actual (IV) de la lucha

      En un ensayo previo [3] describí los primeros tres a tres y medio meses de la lucha en términos de tres fases algo arbitrarias:
Fase I, desde el 15 de Mayo de 2006, inicio del paro de los trabajadores de la educación,
Fase II, desde el 14 de Junio, cuando el estado atacó el plantón de los paristas, y
Fase III, desde el 1 de Agosto, cuando las mujeres de la APPO tomaron las estaciones estatales de radio y TV.

      Con la destrucción que ocurrió durante la medianoche y la madrugada entre el 20 y el 21 de Agosto de las instalaciones estatales de transmisión de radio y TV en el Cerro del Fortín tomadas por la APPO por agentes armados del estado, una situación algo diferente emergió. Por conveniencia, y otra vez más bien arbitrariamente, llamaré a este período (que aún continúa) cuarta fase del movimiento. Por ahora sólo falta una semana para que cumpla dos meses completos de duración. Sus características principales han sido (1) una continuación de una tasa extremadamente baja de muertos reconocidos causados por el conflicto, probablemente no más de 6 hasta ahora,[5] (2) una guerra intensa de propaganda en la cual, a pesar del abrumador control de los medios por el gobierno y sus aliados corporativos, mucho de la verdad del conflicto está saliendo al exterior, (3) “negociaciones” aparentemente sin fin entre el gobierno y el movimiento sobre asuntos que son, a la base, innegociables, (4) una infinidad de declaraciones gubernamentales alternando entre las promesas de no usar la fuerza y las amenazas de usarla (incluyendo desplazamiento de tropas y sobrevuelos de helicópteros militares), con el esperado efecto psicológico de montaña rusa sobre la población, y (5) depresión económica continua y acentuada en el estado.

Entender la situación actual, un punto sólido de inicio

      Creo que no puede haber dudas que si las fuerzas económicas y políticas que gobiernan México hubieran tenido confianza que un ataque pudiera haber aplastado la revuelta oaxaqueña, lo hubieran hecho sin dudar un solo momento. De este hecho (lo tomo como un hecho, por razones que doy abajo), se sigue que como no ha habido un asalto a gran escala (fuera del abortado ataque del 14 de Junio por las fuerzas estatales de Ortiz), los “grandes jefes” en la ciudad de México han temido, hasta ahora, que un ataque de tipo militar, probablemente con muchas muertes y destrucción, podría ser contraproducente, y perder el aún tenue control que todavía poseen.

      Se dan cuenta totalmente que muchos de los mexicanos estan convencidos que la llamada victoria electoral de Felipe Calderón fue un fraude, y ellos mismos lo sabensaben que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue el verdadero ganador. Podemos estar ciertos que la disputa presidencial aún no resuelta aumenta la irresolución de la coalición PAN/PRI [6] evitando que actúe decisivamente contra la rebelión Oaxaqueña. Todos los mexicanos saben que toda la superestructura nacional está cayendo al profundo pantano de la corrupción. Solamente en la base de la sociedad pueden encontrarse la honestidad y la fidelidad a los principios que son necesarios para una sociedad justa y equitativa. Y esto es todo en cuanto a las certezas.

¿Por qué no pueden decirse las verdaderas noticias? En el
corazón de la lucha — la verdad que debe ocultarse

      Si la naturaleza de la rebelión actual fuera ampliamente conocida, no sólo en México sino en toda Norteamérica, no habría justificación alguna para reprimirla que pudiera ser popularmente aceptada. El simple hecho que por más de 80 años Oaxaca ha sido dirigida por el PRI, el cuál ha sido férreo en su control, imponiendo una pobreza extrema sobre la mayoría de la población a fin de que un grupo de élite pudiera gozar de riqueza y poder extremo. Este régimen estatal groseramente injusto está estrechamente aliado a la igualmente férrea estructura de poder de la ciudad de México, y a los principales intereses financieros extranjeros.

      El Gobernador Ulises Ruiz Ortiz, foco de tanto odio, es tan sólo la efímera cumbre de toda la infraestructura de mando de Oaxaca. Un ser humano tan vacío de visión como de compasión, es inútil en la lucha por el poder al lado de sus antiguos dirigentes príistas, ahora alineados con el PAN en contra del PRD, excepto como una pieza de cambio que sirve para distraer la atención de las demandas más fundamentales del movimiento popular, y para jugar entre el gobierno y el movimiento popular. Los primeros truenos le golpearon, “¡Ulises ya cayó!, ¡ya cayó!” son el grito que se escucha incesantemente desde miles de gargantas. Visto como un tirano odioso, él es el blanco inicial obvio.

      Pero los individuos son siempre dispensables si la estructura de poder permanece estable. Simplemente deshaciéndose de Ulises, y sólo él, no proporcionaría un cambio significativo en el Gobierno de Oaxaca del mismo modo que deshaciéndose de George Bush, y sólo de él, no provocaría ningún cambio significativo en la estructura de poder de los Estados Unidos de América. Como lo anoté a principios de Julio, un impacto mucho mayor en la sociedad, si puede lograrse, sería la demanda ya hecha desde el principio de “reemplazar al gobierno por una Asamblea Popular sin partidos políticos” . . . “El creciente apoyo al movimiento para sacar al Gobernador Ulises Ruiz Ortiz (URO) y cambiar la forma de gobierno del estado de Oaxaca ha entusiasmado a los participantes a insistir en este cambio verdaderamente revolucionario a nivel estatal.” [7] Tal desarrollo sería una pesadilla para todo el sistema capitalista, potencialmente amenazando su existencia, como lo demuestro.

Autogobierno, una amenaza al capitalismo

      Este es el meollo del conflicto. En el mundo actual, el sistema capitalista domina a la vida de manera universal. Este dominio descansa sobre su habilidad para explotar tanto los recursos naturales (bosques, viento, agua, etc.) como a la mano de obra para el beneficio material y el poder de las clases rectoras de la sociedad. Está destruyendo rápidamente la biosfera, de la cual depende toda la vida en el planeta, aspa como las vidas de millones y aún billones de gentes. Todo mundo sabe esto. Solamente en los detalles puede haber desavenencias. La destrucción es manifiesta.

      Al llamar al fin del gobierno jerárquico en Oaxaca, para su substitución por un sistema de múltiples asambleas populares basadas en democracia directa cara a cara en el nivel local, sin partidos políticos, y por un máximo de autonomía local, la APPO ha desafiado a la estructura local de poder, no sólo reformándola, sino exigiendo la entrega del poder y su control sobre la totalidad del estado. No necesita Usted ser un científico afamado para saber que la mayoría de los acaudalados y privilegiados beneficiarios de este abismalmente injusto sistema no pueden ni siquiera comenzar a aceptar la pérdida de su status especial. Lucharán como demonios para prevenir que suceda.

El contagio de la rebelión – ¡Verdaderamente un dominó!

      No son solamente los privilegiados oaxaqueños quienes están amenazados por las demandas de la APPO para une reorganización social. Ni son esos otros mexicanos y extranjeros que se benefician directamente de la explotación de los recursos naturales oaxaqueños y/o de la barata mano de obra oaxaqueña (por ejemplo los empleadores de trabajadores agrícolas oaxaqueños en los Estados Unidos). Todo aquel cuya riqueza material provenga en parte de la explotación de los recursos naturales en cualquier parte del mundo y/o de la explotación de la mano de obra barata está siendo afectado, porque si la gente de Oaxaca puede lograr terminar con su propia explotación y la de sus recursos y tierras por las corporaciones mexicanas y extranjeras, ello servirá como ejemplo e inspiración para otros pueblos. De hecho la lucha aquí ya ha capturado la imaginación de muchos otros mexicanos y aún extranjeros, al grado que las noticias verdaderas sobre esta lucha han salido más allá de las fronteras de México.

      Naturalmente, cualquier amenaza a las ganancias, ya sea actuales o futuras, reales o hipotéticas, es de urgente atención para todo el sistema capitalista. Piensa en “plata”. Esa es la preocupación dominante. Para entender que tan absolutamente están dominadas por el dinero las mentes de los capitalistas y de quienes aspiran a serlo, uno tiene que recordar el acto maravillosamente simbólico en que Abbie Hoffman, desde el balcón de la Bolsa de New York, aventó el contenido de una gran bolsa llena de billetes en dólares al piso de cambios y logró detener todas las operaciones en el piso pues los ambiciosos agentes de bolsa se echaron al suelo para obtener tantos billetes como pudieron. Totalmente individualistas, cada uno tratando de tomar para sí tanto como pudiese, sin pensar en el bien común. Ese es el valor de control de la contra “civilización” mal llamada “Civilización Occidental”.

El verdadero desafío es a la contra “Civilización”
Occidental, para reemplazarla de manera no
violenta por una verdadera civilización

      La lucha en Oaxaca es una apuesta por el premio mayor. Por toda Latino América la imposición del neoliberalismo durante las últimas décadas ha traído cada vez más acentuadas y severas polarizaciones entre las clases económicamente pudientes y las cada vez más numerosas, empobrecidas y crecientes clases empobrecidas. Como en la novela de Bruno Traven, La Rebelión de los Colgados,[8] como en Chiapas con la mayormente indígena rebelión Zapatista, así también en Oaxaca, el estado mexicano “más indígena”, cuando la opresión ya se ha vuelto demasiado fuerte para soportar más, ¡Ya basta! es el grito, el santo y seña. Preferible perder la vida misma a seguir soportando una existencia tan degradante.

      El sistema global del capitalismo no sería tan amenazadoramente desafiado si fuera solamente el pueblo de Oaxaca – entre 3.5 y 4 millones de personas – y su tierra y economía fuesen retirados del vasto depósito de pueblos y recursos explotados. Sería una pérdida pero solamente una gota en el total mundial. La amenaza a la burguesía es que el movimiento popular en Oaxaca es un ejemplo del gran valor moral de (en este caso) una población mayoritariamente indígena, astutamente negociando su auto liberación de la opresión, en una era de comunicaciones mundiales instantáneas, y haciéndolo sin amenazas de daño corporal a sus adversarios. Merecida e incuestionablemente ocupa el puesto moralmente más elevado, en marcado contraste con el inepto gobernador y todos los otros serviles actores políticos que están disputándose los mal habidos pesos y amenazando con usar, y deseando, la fuerza letal. La moneda de la contra civilización: dinero y fuerza letal.

      El gobierno está deseoso de incitar a una respuesta violenta de parte de los trabajadores de la educación y de otros en la APPO, porque esto legitimaría, a los ojos de mucha gente, una represión militar violenta para aplastar la rebelión. Los medios corporativos, junto con toda la infraestructura del gran capital, cuyos protectores principales son los estados nacionales, del mismo modo desean que la rebelión – hasta ahora determinadamente no violenta pero combativa – “pierda su sangre fría” y responda violentamente a los ataques en contra suya. Dentro de la APPO, y quizás también dentro de la Sección 22 del Sindicato de Trabajadores de la Educación, hay ciertas facciones que glorifican la idea de “una lucha armada en contra del estado represivo” y probablemente algunos jóvenes con la cabeza caliente desearían con gusto aprovechar la oportunidad para golpear a algunos “polis”, sin darse cuenta de todas las consecuencias de atacar a las fuerzas del estado de frente. Afortunadamente, hasta ahora los elementos más maduros dentro del movimiento han prevalecido, y la calamidad de una represión a gran escala ha sido, hasta ahora, evitada.

      Como escribió James Herod correctamente en su ensayo seminal, Liberándose,[9]


      ... [E]s que es imposible derrotar a nuestra clase dominante por la fuerza de las armas. El nivel de poder de fuego actual de todos los grandes gobiernos, y la mayoría de los pequeños, es simplemente avasallante. Se consiguió con la expropiación de la riqueza de billones de gentes. Para cualquier movimiento de oposición, pensar que se puede adquirir, mantener y desplegar un armamento igualmente vasto y sofisticado es absurdo ... Se necesitaría un imperio tan enorme y rico como el del capitalismo mismo para pelear contra los capitalistas en sus propios términos. Esto es algo que las clases trabajadoras del mundo nunca tendrán, ni deberíamos quererlo.
      Esto no significa que no debamos pensar estratégicamente, para poder ganar y derrotar a nuestros opresores. Significa que tenemos que aprender cómo destruirlos sin disparar un solo tiro. Significa que tenemos que buscar, e inventar si es necesario, otras armas, otras tácticas.

Sedientos de sangre – la sangre de los oprimidos

      Junto con los gobiernos, los cuales quieren aplastar la rebelión y buscan, con ataques armados llevados a cabo por sus agentes, incitar a respuestas armadas; está la vasta falange de los medios corporativos poseídos por las mismas corporaciones y capitalistas a los que el gobierno sirve. Estos medios nos sujetan a un torrente sin fin de mentiras para persuadir al pueblo que los trabajadores educativos, los adherentes a la APPO y otros grupos populares que están pidiendo cambios, son un sórdido grupo de malvivientes y descontentos que están quebrantando las leyes y llamando a la violencia. El propósito de su propaganda es persuadir a la mayoría de la población que una represión militar no sólo es necesaria, sino deseable.

      Por encima de todo, aquéllos que poseen los medios están absolutamente comprometidos a salvar al gran sistema capitalista del cual dependen sus altas clases privilegiadas para mantener su estatus. La verdad es que el objetivo del movimiento de reemplazar las estructuras jerárquicas de gobierno basadas en partidos políticos por asambleas populares no jerarquizadas-un gran número de ellas–con máxima autonomía local, es una amenaza directa al sistema capitalista en su conjunto. Esa es la verdad más profunda y no el odio a Ulises, y debe ser ocultada. Es todo el sistema de valores del México Profundo [10] el que se está levantando, y no solamente en México sino en gran parte de América Latina, para rechazar al capitalismo y a todo su sistema de valores distorsionados, valores que dictan la supremacía del dinero sobre la vida misma. Esta es

la verdad que amenaza herir a los beneficiarios del gran capitalismo. Es por esto que están determinados a suprimirla.

      Mucha gente que confía en los medios masivos para obtener su información acerca del mundo objetarán a mi condena absoluta de los medios corporativos. Ellos argumentarán, correctamente, que mucho de lo que conocen por los medios es cierto. Pero esto no invalida mi crítica. Esta va a la renuencia invariable a proveer suficientemente y a su debido tiempo de la verdad completa, de modo que los “hechos” que ellos reportan puedan ser comprendidos en su contexto. A menudo es posible establecer verdades parciales sin que ninguno de los sectores dominantes de la sociedad sea amenazado, y a menudo sucede que tales verdades parciales, “hechos” fuera de contexto, pudieran beneficiarles.

      Consideren por ejemplo el conflicto actual entre el movimiento de masas en Oaxaca y los gobiernos federal y estatal. Hay alegatos repetidos por parte del gobierno que la rebelión es respaldada por grupos guerrilleros armados. Tales aseveraciones dramáticas son ampliamente reportadas por los medios corporativos, tanto en México como en el extranjero. La verdad parcial sobre la que se basan esas mentiras es que en el estado de Oaxaca existen, estoy bastante seguro, elementos de algunos grupos guerrilleros armados — viene a mi mente el EPR Ejército Popular Revolucionario.[11] La mentira, algunas veces explícita, otras meramente implícita, pero siempre interminablemente repetida, es que hay una conexión deliberada entre la lucha cívica de la APPO y el magisterio con las formaciones revolucionarias armadas. Es mucho más impactante imaginar a algún grupo estilo Che Guevara atacando a los agentes estatales con armas mortales que contemplar a un grupo de maestros sentados en una asamblea discutiendo acciones.

Iniciativo de los ciudadanos, Dialogo por la paz, democracia y justicia en Oaxaca. Foto, 2006-10-12, por G.S. Ninguna derechos reservado.

      Los incidentes violentos, a pesar de su reducido número, reflejado por el pequeño número de heridos y el extremadamente reducido número de bajas en cinco meses de lucha, son anunciados a bombo y platillo por los medios como “enfrentamientos armados”. De hecho esto es seriamente desproporcionado, sugiriéndose con ello el enfrentamiento de dos partes armadas más o menos comparables. Pero en realidad son solamente los agentes gubernamentales, ya sea uniformados o no, quienes portan las armas de fuego. Esos atacantes pagados enfrentan al magisterio y a otros miembros de la sociedad civil “armados” a lo sumo de palos, tubos, piedras y – ocasionalmente – un machete (un arma letal en combate cerrado, pero nada en comparación a las pistolas automáticas o a las armas semiautomáticas de los policías y paramilitares).

¿Paz — o — baño de sangre?

      Yo creo que nadie ahora puede predecir con exactitud el resultado de esta lucha popular. Por una parte, como lo argumenté arriba, lo que está en juego es muy valioso para el sector capitalista a gran escala. Por la otra, un arreglo negociado que deje básicamente intacto al sistema político tradicional oaxaqueño, no importando cuantas promesas se hagan para introducir “salvaguardas” para los derechos cívicos y humanos de los ciudadanos, seguramente marcará la continuación del régimen de enorme injusticia económica para las grandes mayorías, impuesto a base de asesinatos, corrupción, encarcelamiento político y tortura, acompañado de impunidad para los agentes estatales encargados de aplicar la opresión. Especialmente los individuos prominentes en la APPO, en la Sección 22 del Sindicato magisterial, o en otros grupos aliados correrán riesgos inmediatos en sus vidas.

      Mientras caminaba bajo el brillante sol hacia el Mercado Sánchez Pascuas y bebía con mis ojos y oídos las animadas multitudes de clientes y marchantes, de niños divirtiéndose con sus juguetitos, la vida del mercado, la vida del pueblo, pensaba en otros mercados, en como todos los días otras gentes continúan sus vidas normalmente, día tras día, como se espera, otras gentes, en Sarajevo, en Beirut, en Bagdad. Uno solo puede esperar que la confluencia de las fuerzas sociales y de las conciencias en Oaxaca, en México y en el mundo sea tal que no habrá un baño de sangre, ya sea grande o pequeño, y que un verdadero milagro mexicano comenzará a mostrar al mundo como ir de una contra civilización de la muerte a una verdadera civilización de la vida.

NOTAS

[1] Noticias, el mejor periódico de Oaxaca. Su edición en línea, a http://www.noticias-oax.com.mx/index.php , está a veces un día atrasada con respecto a la edición impresa.

[2] Los dos ensayos están relacionados en mi nota, Encontrando Oro: La génesis de este proyecto “estrategia para la revolución”, está en: http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Estrate/1996-08-30Es.htm .

[3] La lucha no violenta. Un relato de los primeros 3 meses y medio está (en inglés solo) en: http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Strate/2006-08-29.htm .

[4] Sobre la preparación para aplastar al movimiento por la fuerza, ver el reporte de La Jornada del 7 de Octubre de 2006, “La APPO revela que Ulises Ruiz ya ha instrumentado una nueva operación represiva”, en: http://www.jornada.unam.mx/2006/10/07/003n1pol.php .

[5] Tasa de mortalidad extremadamente baja. Esta tasa, de 6 en cinco meses desde que comenzó la lucha, deberá compararse contra la tasa “normal” para el estado de Oaxaca en los años precedentes, cuando ciertos maestros en las comunidades remotas del estado de Oaxaca considerados “problemáticos” por la corrupta estructura local de poder eran sujetos a asesinato por medio de los caciques locales (hombres fuertes) o sus agentes a sueldo.
      La absoluta brutalidad y falta de justicia del gobierno del PRI en Oaxaca (y nacionalmente) está enceguecedoramente ejemplificada en un artículo con fotografías aparecido en Noticias del 23 de Marzo del 2006, pág. 10A. El 27 de Julio de 2004 el maestro de primaria retirado de Huautla Serafín García Contreras, de 64 años de edad, cano, fue golpeado a muerte por Jacinto Pineda y otro hombre. Pineda era entonces el director del grupo del PRI Movimiento Territorial de Huautla. Dos fotos le muestran, en una, blandiendo un enorme garrote contra el anciano tirado al suelo, todavía no muerto. En la segunda, tomada poco después, se muestra a Pineda, con su camisa roja profusamente manchada con sudor y aún sudando.
      El 22 de Junio del 2006, Roberto Madrazo, candidato presidencial del PRI hacía campaña en Huautla. Pineda proveía seguridad para la visita de Madrazo en Huautla. También tomando parte en los sucesos de Huautla estaba “el diputado federal Elpidio Concha, principal instigador de la golpiza contra el Frente único Huautleco, al cual pertenecía Serafín”. Una tercera foto muestra a Pineda con una limpia camisa blanca. El pie de foto reza que Pineda abrazó a Madrazo en frente del ex Procurador de Justicia del Estado, quien declaró que en ese momento y a pesar de las fotografías, no existían bases para procesar a los autores del asesinato.

[6] PAN es el acronímico para el Partido de Acción Nacional, el partido de ala derecha del Presidente Vicente Fox y del candidato Felipe Calderón. PRI es el acronímico par el Partido Revolucionario Institucional, el partido de ala derecha que ha gobernado a México por casi 80 años hasta la victoria presidencial del PAN en el año 2000.

[7] Las citas sobre la demanda de un cambio en la forma del gobierno del estado son del primer artículo listado en esta nota. Otros artículos (en inglés) que atañen a esta demanda en forma directa o relacionados fuertemente a ella, se siguen del primer artículo.

(a) “En la cúspide de los asuntos humanos: la lucha por la dignidad humana en Oaxaca, un estado sureño de México” en:
http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Strate/2006-07-07.htm ,
(b) “Uno de muchos hilos en la lucha por la vida con dignidad: Palestina y Oaxaca, y ahora Líbano, y ... ” en:
http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Strate/2006-07-27.htm ,
(c) “Una revolución incipiente en Oaxaca” en:
http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Strate/2006-08-29.htm ,
(d)“En Oaxaca la Revolución no está solo gateando, está en pleno vuelo” en:
http://pwgd.org/gs/category/on-the-ground/ ,
(e) “Construyendo una red de solidaridad y comunicación en Oaxaca” en:
http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Strate/2006-09-09.htm ,
(f) “Una pérdida de miedo general, un correo electrónico a toda mi “gran” lista” en:
http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Strate/2006-09-11.htm y
(g) “La ciudad de Oaxaca, un “destino peligroso” – “en garras de la anarquía”” en:
http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Strate/2006-09-17.htm .

[8] La Rebelión de los Colgados, por Bruno Traven.

[9] Liberándose: un bosquejo de una asociación de barrios democráticos y autónomos y cómo crearla, por James Herod, en: http://site.www.umb.edu/faculty/salzman_g/Strate/GetFre/index.htm .

[10] México Profundo: Una Civilización Negada, por Guillermo Bonfil batalla, Grijalbo, Ciudad de México, 1989.

[11] El Ejército popular Revolucionario EPR, un grupo guerrillero armado que apareció en la noche y madrugada del 28/29 de Agosto de 1966 en los Estados de Oaxaca, Guerrero, México, Chiapas, Tabasco y Guanajuato. Fueron asesinados un número de oficiales policíacos.


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última actualización de esta página el 18 de febrero de 2008